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日志


2008/12/17

Felices fiestas


 Foto eliminada para evitar que la censura de Microsoft me cierre el espacio.  

Después de mucho he llegado hasta aquí, no sé si daré mucho mas de si, de lo que escribo, de lo que digo que no es mas que expresar en letras lo que se me traba con las palabras y es que el mundo y yo somos un exceso. Quiero sentir como tus labios rompen todo mi cuerpo mientras desaparezco unos días. Me voy de vacaciones y no creo que pueda asomarme aquí hasta el año que viene. Mientras tanto seré una yonki de alteraciones, de turbaciones potentes. duras y poderosas. Me voy de viaje y os deseo que paséis una Feliz Navidad

 

 

¿Porque esperar al 31 para desearnos  feliz año? Feliz Año y Feliz resaca.

No voy a esperarte ataviada con mis mejores ropas, te esperare  desnuda y sin foto.

Nos vemos en el 2009  al fondo del garito de la calle. Un nuevo año.

Solo me queda decir ¡qué rápido paso este  año!  Os deseo abusos en el amor, excesos en el sexo, en la cama, vivir la vida a tope.  Hasta entonces, barra libre de amor y satisfacción viciosa de apetitos o pasiones desenfrenadas ¿Qué mas?

FELICES FIESTAS

 

2008/12/15

Un compañero


 

Hace poco, en uno de esos findes que he estado en casa he tenido una cena  con antiguos compañeros del cole y me he dado cuenta de cómo hemos cambiado y que diferentes somos y la mala memoria que tengo. Si, tengo muy mala memoria y consigo olvidar muy bien las cosas malas o las situaciones incomodas, lo que no me gusta y a las personas que han dejado en mi una mala impresión o una mala experiencia.

Nos juntamos como veinte de aquella clase de quince y es que se vinieron otros de otros cursos que se llevaban con nosotros, los acoplados de siempre lo siguen siendo, hay personas que no cambian nunca.

Y allí, en esa cena se sentó a mi lado un tío que se supone que estudio hasta sexto de primaria conmigo, pero por mas esfuerzos que hacia no conseguía recordar quien era. El entre ficha y ficha - todo hay que decirlo - que me metía me daba mil explicaciones de quien podía ser y yo seguía sin poderlo recordar. Pero claro, no me contaba mas que lo bueno que tenía él en aquella época y que era muy poco, lo malo se lo callaba el jodio.

Hasta que ya cansada me puse a indagar con resto de los compañeros y al final descubrí quien era.

Recuerdo aquel curso cuando llegue nueva a esa ciudad y a ese colegio,  el primer día de clases que me sentaron al lado de un niño no sé si feo o guapo, en aquella época esto todavía e importaba menos. Ese día era finales del verano, los últimos días de septiembre en los que todavía hace calor y las moscas se ponen muy pesadas. Aquel primer día allí, yo tímida,  callada, no paraba de quitarme a una mosca de encima que no dejaba de morderme, molestarme. Allí estaba yo con mis libros nuevos y recién estrenados, era la primera vez que tenía libros así  por que en el anterior colegio siempre había tenido que heredar los de mi hermano. Entonces sin casi darme cuenta y sin poder hacer nada mi compañero cogió mi libro abierto como estaba lo medio lanzo al vuelo, lo cerro atrapando dentro a aquella pobre mosca pesada y con una sonrisa amplia en la boca lo volvió a abrir enseñándome a aquella pobre toda espachurrada entre aquellas hojas blancas llenas de letras y dibujos. Allí estaba la mosca aplastada enseñando sus tripas, su sangre. Cerré el libro y pedí  pegamento, se lo puse a aquella página y allí quedo enterrada la mosca mientras el tipo ese seguía riéndose de mí y llamándome cuatro ojos. Y como estábamos sentados en la última fila el profe no se empanaba o no le importaba que el tío no parase de hablar ni un momento.

Y no me importaba nada que me llamase cuatro ojos, lo que realmente me jodía era que yo desde allí no veía la pizarra y cada vez que le preguntaba que había escrito el profe él me respondía que no me importaba.  Ese niño ahora que recuerdo, siempre le tuve miedo, si miedo por que era cruel y sádico en toda la extensión de la palabra, se reía siempre de los débiles y desde el primer día se dio cuenta de que yo existía  y no paraba en cuanto podía de darme patadas por debajo de la mesa o puñetazos en la espalda. Limitaba mi vida. Cuando tocaba el timbre para el recreo yo siempre salía corriendo y me iba con mi hermano y sus amigos para sentirme protegida.   No les contaba nada -siempre he intentado sacarme yo sola las castañas del fuego – pero en cuanto me pillaba descolocada se me acercaba y me pegaba y yo me quedaba paralizada aceptando el golpe. Hasta que un día no se por qué, así sin más, dejo de hacerlo, no recuerdo bien pero supongo que me sentaba en otro sitio al lado de otro compañero y por fin se olvido de mi.

 No he entendido nunca por que lo hacia, el otro día estuve a punto de preguntarle, pero después de estar media hora compartiendo la cena con él llegue a la conclusión que no merece la pena preguntar nada y sé la respuesta y es que es tonto, es de esos que pegando se creen que son mas importantes y mejores, y aun hoy estoy segura que sigue pensando lo mismo y encima el muy ingenuo se pensó que me tenia en el bote y que la próxima vez que vaya a casa me liaré con él . ¡¡¡¡Qué se joda!!!! y todos los que son como  él. Y es que sé que al final auque me hagan daño y aunque acepte los golpes la que gano soy yo.

Y ahora me pregunto por qué cuento o escribo esto, si realmente es una anécdota que tenía olvidada y sin gran importancia, pero es que llego a la conclusión de que cuando me hacen daño no sé reaccionar, me paralizo.

 

2008/12/14

Quiero ser mala

 

 Foto eliminada para evitar que la censura de Microsoft me cierre el espacio. 

Entre mis sueños, pero mis sueños de despierta,  uno muy reiterativo es que me visto de rojo. Si de rojo, pero no con un vestido bonito de esos de los que hablaba el otro día con un gran escote. No, me visto con una especie de maya roja de los pies a la cabeza y que de esta me salieran unos cuernos.  Unos cuernos, pero no de esos que te salen por que alguien haya sido infiel, yo de esos ni tengo ni uso, unos cuernos de esos como los de los toros pequeñitos afilados como una aguja y un rabo largo, fuerte que meneo según sople el viento. En la mano un tridente  para con ella en cualquier ocasión  que aparezca alguno o alguna que me moleste clavárselo en todo el culo. Y todo esto lo quiero por que creo que así vestida se puede llegar a ser mala, malísima.

La vida empieza donde acaba otra, va por épocas y ahora empiezo la de mala, pero no mala puta. No, mala de las de verdad y la vida de uno hace que acabe o empiece la vida de las personas que te rodean.

Así vestida de rojo con una capa de terciopelo negro tal vez me sea más fácil aprender a no echar a nadie de menos, a olvidarme de la gente, a olvidar que existes por ejemplo.

Y entonces les diré a los demás con cara de niña buena y poniendo pucheros que no soy mala, que mis pensamientos quizás si lo sean un poco o puede que mis actos no sean los correctos pero yo soy muy buena. De verdad,  y todo el mundo me creerá. No quiero que me comparen con nadie, ni que me encasillen en eso de rubia = tonta, mejor rubia = mala ¿no? Actúo como soy, sé lo que tengo,  lo que no quiero y lo que quiero. Quiero ser mala, muy mala la peor y así no sentir que te quiero, ni que me molas, solo jugar que es mas divertido  hacer cosas malas, cosas feas y lo bueno y bonito meterlo en una caja, echarle llave y tirar las llaves al río.

 Sin pasión la vida no tiene mucho sentido, la vida no es mas que deseo. Y yo deseo eliminar los sentimientos buenos y solo dejar los malos  y si reflexiono sobre todo lo que hago, sobre todo lo que bebo, lo que canto o lo que bailo. Creo que mentalmente soy sana y físicamente estoy chunga, no paro de tener alergias, incluso al látex.

Y quiero ser mala malísima de la muerte,  seguir odiando la lluvia, escribir patrañas y garabatos vacíos de sentimientos.  

2008/12/12

Y otra

  Foto eliminada para evitar que la censura de Microsoft me cierre el espacio. 

Esta creo que aun no la he puesto o es que mi cabeza no da para mas.

Salí de clases a las 5 y al momento mientras caminaba desganada he ido notando como se hacia de noche. Si, de noche que bien dicha esta frase “la noche se te echa encima” Eso mismo fue lo que yo sentí en ese momento que la noche me aplastaba con todo su peso.

Llega el frío, los días cortos, atardeceres tempranos, días grisáceos. Abrigos, bufandas, sentirse atada con tanta ropa, capas y capas como las cebollas. Son días en que me apetece refugiarme en mi mundo, en mi cuarto y pensar en ti. Tu, que sin quererlo me ayudas a sobrellevar el aliento imperfecto de las emociones, de los días.

Era una tarde cualquiera, de un día cualquiera, en una calle cualquiera. Era otoño. Y yo iba dando patadas a las piedras, con las manos frías en los bolsillos, cantando al ritmo de la música que salía de los pingajillos sin importarme si alguien que pasase a mi alrededor pensase que soy una loca cualquiera. Una más. Buscando entre las piedras preguntas sin respuestas o tal vez si, quizás me apetezca pasear por las calles vacías, oscuras

Y aun no eran ni las seis, con mucho frío, niebla, y yo sigo con mi imaginación intentando modificar mi vida en calles llenas de gente, gente que va hablando animadamente. La imaginación puede modificar los sueños y convertirlos en realidad y sentir tus miradas, tus besos, tus caricias. Así no caminar en círculos, no perderme por el camino como Pulgarcito voy tirando migas y espero que los pájaros no se las coman, solo es para dejar la marca en el camino, no para poder volver otra vez por él sino para saber que una vez estuve allí y poder retomar otra vez el rumbo

Todo esto lo pienso mientras mis pasos me llevan a ese sitio que tanto me gusta lleno de de vida, viajes, ilusiones, amores escondidos entre los matorrales.

Pero caminar en círculos puede que no sea tan malo por que es como meterse en una especie de espiral donde al final puede haber escondido entre estanterías un punto en el que estemos tu y yo y en el alcancemos el infinito ¿Te gustaría?


2008/12/11

Noche vieja

 

 

Foto eliminada para evitar que la censura de Microsoft me cierre el espacio. 


 

Hoy es noche vieja

Ayer, hice un poco el vago. Como no tengo gran cosa que hacer, casi ningún trabajo que entregar ni nada de nada. ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡joeee, esto ya podía ser verdad!!!!!!!!!! Pero es que con tanto agobio de trabajos de vez en cuando hay que descansar, relajarse y romper con la rutina. Y a mi amiga lo que mas le gusta es meterse en una tienda a probarse ropa. Yo lo odio, pero de vez en cuando hay que ceder ¿No? Y siempre le digo que los probadores se deberían de usar de otra manera ¿Sabes cuál, verdad? Si, eso que da mucho morbo ¿Mas explicita? Pues eso, meterse en el probador con un tío. Pena que ahora los vigilan a tope, será que leen los pensamientos de los calenturientos.

Y en nuestro vagabundeo nos metimos en la tienda de siempre, que se joda que no la nombro ya no hago publicidad gratuita, si la quiere que la pague que estamos en época de crisis.

Mi amiga y yo recolectamos un montón de vestiditos monos pensando en la fiesta de noche vieja. Si, esta noche es noche vieja ¿Qué no? Pues si que lo es. Y continúo.  Me probé varios vestiditos, todos ellos muy monos, unos largos, otros cortitos, cortitos  ¡odio probarme ropa! desnudarme, vestirme y otra vez desnudarme. Si, al final me salgo desnuda a la calle ¿No lo crees? Al final me gusto mucho uno,  un vestido  que sólo valía 20 € ¡¡¡es la caña!!! Es como esos vestidos que lleva la Johansson en los oscars, así todo recatadito  ¿Qué no?  Que si. Es buahhh. El vestido es rojo de esos de hombros metidos para adentro, se verán bien mis huesos y con un gran escote para que se me vean bien las tetas ¿Qué no tengo tetas?  Ya te gustaría. Y como había cola en los probadores de chica nos  probamos la ropa en los de tíos. Si,  somos un poco descaradas y desvergonzadas diría mi “agüela” pero es que  estaban vacíos.  ¿Para qué? ¿Por qué? Nunca haré nada, ni siquiera insinuaré nada para que esto cambie,  he decidido no volver a provocarte más, mmmmm y menos con un cochinillo.

Esta noche, aquí cuando el reloj de la plaza de las campanadas de las doce en punto celebramos la noche vieja, comiendo doce gominolas, celebramos la entrada de un año nuevo, somos así de singulares. ¿Quién  se  apunta?

Y  mañana tengo un examen.

 

Dos rombos

2008/12/9

Mas de bragas

 

 Foto eliminada para evitar que la censura de Microsoft me cierre el espacio. 
 

Me he levantado contenta y eso que hace mucho frío. No sé muy bien por qué. Me he levantado tarde y no había leche, ni pan, no había ni una triste miga, solo un yogur caducado así que he decidido irme tal cual, con el estómago rugiendo, a la facu y desayunar allí ese café que parece el agua de la fregona de nuestra casa después de pasarla por el suelo de la cocina. No sé muy bien por qué. Y allí tranquilamente me he puesto a comer una magdalena dura como una piedra  que cuando la he metido en la taza ha chupado casi todo el líquido y he pensado que la pobre tenía mas hambre aun que yo y que si me la como la cabrona igual me chupa toda la sangre como un vampiro. Y es que anoche, me han llamado los colegas, me decían que la cena estaba en la mesa, entonces apareciste tú y cuando al fin llegue a la cocina ya no quedaba ni rastro de esa rica tortilla que habíamos traído de casa, la tortilla que con tanto esmero nos hace mi papi. No sé, realmente no sé qué cojones me pasa, pero desde ayer a la me apetece cantar, me apetece bailar y bailar cantando, y eso que hace mucho frío, cada día un poco mas, solo es que no te creo, no creo nada de nada. Y mientras me sorprenda por que pienso es que existo ¿no? Y mientras no me acojone todo va bien. No sé muy bien por qué.

No sé muy bien por qué. Mientras piense en cosas que no han pasado y que sé que un día pasaran todo va bien. Pero eso es otra historia, quizás un compás de espera o un tiempo para entender o al menos intentarlo comprender. Mientras tanto sigo aquí con ganas de cantar y de bailar. Tiempo de sonreír, llorar, soñar, aburrirse, querer, desear y mil cosas mas ¿Entonces qué mas quiero? ¿Te quiero a ti?

Cuando ayer llegué a casa me dijo mi colega que toda la tarde me había estado llamando un pive. Ya lo sabía, es por una práctica que tenemos que acabar. Cuando le dije esto se sorprendió y me dijo que si sólo era para eso y nada  mas.  No entendía tanta insistencia para una cosa tan vulgar. Entonces yo metí mis dedos en el enchufe para intentar así recargar mi cabeza pero solo sentí un calambrazo dentro. No sé muy bien por qué. Es un tiempo de pausa, falta de palabras solo, de estar aquí queriendo estar allí  Y me pregunto a mi misma ¿Pero qué me pasa? No lo sé muy bien. Dudas, contradicciones, no lo sé.

Hoy hace frío pero me apetece bailar y cantar. Aunque a veces pienso que mis indecisiones llegaron al mismo tiempo que llegaste a mi vida. Después me puse a buscar sonidos, lloros, risas, sirenas, tic tac, las olas del mar…. Mientras seguía cantando y bailando en la desencolada silla que más de una vez al suelo me ha tirado y los colegas pidiéndome por favor que callase ya que les levanto dolor de cabeza ¡Putas paredes que parecen papel de fumar!
No sé muy bien por qué. Soy más bien de palabras, palabras que me saquen de dudas, que me alienten o que me hagan sentir especial. Hoy aunque haga frío solo quiero cantar y bailar, ser un camino fácil para quien me entienda por que a menudo veo distancia o que se acerque el fin quedando algo ahogado en mi corazón que nunca se podrá borrar.

Todo sigue igual

 

 Foto eliminada para evitar que la censura de Microsoft me cierre el espacio. 

Aquí nada cambia, no cambian los días ni las noches. El mar sigue golpeando en las rocas y el ruido me sigue gustando. La bruma por las mañanas que lo envuelve todo y parece que existe sobre el tiempo.

 En cuatro años parece que todo continua igual, la gente es la misma con sus mismas sonrisas y las mismas preguntas año tras año ¿Dónde estas? ¿Qué estudias? ¿Qué tal tus notas? ¿Tienes novio? Y bla bla bla. Todo es como si dejase de existir cuando me voy. Nada cambia, todo sigue igual. Es como si cada vez que me asomo hubiesen montado ladrillo a ladrillo las casas, los edificios, como en el juego de Lego y lo desmontasen cuando me voy y sus habitantes no fuesen más que actores de un teatro en que la obra se deja de representar cuando yo no estoy.

Nunca nada me sorprende, nada ni nadie y pienso en mi mundo, en lo que tuve, en lo que tengo. Recuerdo a quienes por él pasaron y recuerdo a quienes aún están en él. Pero nada ni nadie me sorprende.

Voy a una cena que organizan unos amigos a un chino cutre, y es qué no hay otros sitios dónde me pregunto una y otra vez y alguien, no sé quien dice que si, pero que con a crisis tenemos que apretarnos el cinturón ¿volveremos otra vez a esa época de comer arroces tiesos y secos? Nos sentamos en la mesa y vuelven las preguntas como por arte de magia, intento solo sonreír y no contestar pero insisten e insisten. No hay manera y pienso que si fuese sólo humo no tendría que responder. Y respondo cosas que salen solas, respondo sin saber lo que digo, pero tampoco importa mientras mi amiga me da patadas por debajo de la mesa y codazos en las costillas ¡acabará conmigo!

Y la cena al final, después de varias jarras de sangría y de tener en la ropa impregnado el olor a chino se termina. Salimos de allí a la plaza de las escaleras y nos sentamos, traen bebida y hacemos botellón de lujo, 6€ la copa de esa especie de alcohol barato que hace que por la mañana te levantes con un pinchazo en la cabeza y es que lo hacen tan bien que será por eso.

Hablamos y hablamos entre el murmullo que sube por las paredes de los edificios, de los cristales de las ventanas y es la misma conversación que tuve el año pasado ¿Qué harás estas navidades? Mmm que divertido no ¿Y qué tal el curso? A veces me canso y no respondo, me quedo mirando al cielo donde no se ve ni una nube, ni una estrella, solo algo oscuro, algo parecido a un agujero negro que me gustaría que me absorbiese y me llevase allí arriba, lejos mientras oigo que le preguntan a una amiga

-         ¿Qué tal de tíos? – Siempre preguntan lo mismo.

-         He tenido una relación de ida y venida

Y yo me pregunto que significara eso, pero me callo y no pregunto, no me interesa. Y no es que esté de vuelta de todo, no. Pero no sé. Luego preguntan y tampoco quiero dar explicaciones a nadie sobre mi vida aunque escriba aquí, pero siempre he dicho que lo que aquí escribo no concuerda totalmente con la realidad ¿O si?


2008/12/4

Un dulce beso


 

 

 

¿Sabes? consigues ponerme al revés y sin equilibrio alguno pero no me da miedo caerme. No, porque ¿quién dice que yo estoy aquí y tu allí? Yo no estoy donde se encuentra mi cuerpo, no sé donde estoy. Puede que este donde esta mi pensamiento. Si, estoy allí, camino de puntillas, muy despacio al compás de la música, en mi mundo, entre las nubes cruzando una incitante puerta temerosa, sonriendo nerviosamente sin saber bien que hacer, ni que palabras usar para que me oigas.

 Siento tu presencia, siento que vienes hacia mi, me miras ansiosamente y yo espero expectante.Y allí en esa nube te acercas a mí y me das un beso. Y de repente el hielo se funde, me enredo a tu cuerpo y te siento tan cercano. Enredados por un hilo invisible mágico que nos une sin que queramos. Me llevas a un mundo en que  caminamos de la mano, dando saltos, esquivando ondas de mil colores.

Riendo descubrimos nuestros defectos, naciendo una indescriptible ternura. Te ríes de mis vergüenzas y juegas. Me lías, y te digo que me molas. Mientras el pudor se escurre sigiloso por la puerta dejando el alma desnuda.

Estas aquí, si en mi cabeza, conmigo. Estas donde mas se te extraña, donde dejas tu huella. ¡Vete ya! No me digas nada más que me descolocas y vuelves mi cabeza loca ¡Vete! O mejor conviértete en ese gusano que pasa miedo cuando le vas a dar el bocado a la manzana.

2008/12/3

Atontada


 

A veces es como si ese momento ya hubiese pasado, como si ya fuese después y que todo sigue como siempre, como si nada hubiese pasado. Pero puede que todo fuese nada m´´as que un sueño con lo que falta, con lo que sobra.

Llevo unos días atontada, me rallo o divago mucho y creo que no sé bien lo que hago. Anoche me puse en la cocina a leer un libro de Pessoa, sentada encima de la mesa con la espalda apoyada en la pared y una botella de wisky a mi lado. De vez en cuando levantaba la vista del libro y me encontraba con ella dedicándome una mirada enigmática, entonces decidí   leerle  los poemas y de vez en cuando le decirle hola, pero ella no me contestaba y sin embargo se quejaba del olor a morcilla y el del café. Quise irme a la cama y se puso pesada ¿Pero no sabe que me levanto a las siete?

" El amor es una compañía, ya no sé andar solo por los caminos,

porque ya no puedo andar solo.

Un pensamiento visible me hace andar más a prisa y ver menos,

y al mismo tiempo gustar de ir viendo todo.

Aun la ausencia de ella es una cosa que está conmigo,

y yo gusto tanto de ella que no sé cómo desearla.

Si no la veo, la imagino y soy fuerte como los árboles altos,

pero si la veo tiemblo, no sé qué se ha hecho de lo que siento en ausencia de ella.

Todo yo soy cualquier fuerza que me abandona.

Toda la realidad me mira como un girasol con la cara de ella en el medio. "

Soy tan torpe que a veces me asusto de las cosas que me pasan, lo tiro todo, los huevos a la basura y las cáscaras a la sartén, tropiezo con todas las esquinas y tengo mil chichones en la cabeza, llego tarde a todos los sitios perdiéndome lo importante

Y sigo así sentada encima de la mesa, escapando de la casa, de esa cocina toda desordenada después de un botellón imposible, el desorden me mira con cara de malas pulgas, como esa perra pulgosa de la vecina, la perra que lada y ladra y nadie consigue callar ni siquiera la música que suena

 “…Maestro de la contradicción

 Y experto de romper lo prohibido

 Por eso los chiquillos ya se acercan a mí

  Que intento ser feliz 

Desde entonces de esta cárcel no me dejan salir

 No tengo a donde huir….”

Pero yo al desastre lo miro peor ¡total! A mi no me tocaba recoger y tampoco pienso pelearme ni discutir con nadie ¡qu´´e difícil es leer un poema cuando suena la música de fondo

Mi corazón es un ánfora que cae y que se quiebra...

Tu silencio lo recoge y quebrado lo arrincona...

Mi idea de ti es un cadáver que el mar trae a la playa..., y mientras tanto

tú eres la tela irreal en la que mi arte yerra el color...

Y de aquí no me voy a mover, envuelta por la lectura y la música me siento bien, mientras esa botella de wisky me mira con cara rara ¿Qu´´e me querrá decir?

“…No puedo comprender me da pereza 

Y si hay algún escalón para mi tropezón voy de cabeza 

Y de la habitación para que vuelva amor chorro pereza 

La educación de la televisión no me interesa.”



Y no sé que le pasa a mi puto teclado que no me deja poner los acentos bien, algunos los corrige el corrector pero otros es imposible, no los reconoce.

 

 

2008/12/1

a ver si nieva mucho!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Me preocupo asombrosamente en mi en mi misma ¡puta egocéntrica¡ en lo que tuve y en lo que tengo, en lo que no tendré  jamás.  Recuerdo  a quienes han pasado por mi vida, los que aún están, los que ya han desaparecido o han volado. Pensaba en aquellos  momentos cuando la felicidad se dibuja en mi cara, son revisiones escogidas que devastan  mi soledad, olvidados y recordados por mí.

Como siempre, una vez más puse empeño en lo que he perdido, en lo que no tengo y en lo que no tendré jamás. Recordé el teatro que es mi vida, los personajes principales, los secundarios. He aprendido a vivir sin cosas, cosas que me gustan, cosas  que quiero, he aprendido a que me olviden y aprendo a olvidar. Nada dura, puede que ni la verdad, pero me sobran las ganas que sigo teniendo de volar, volar muy alto como las ondas en el espacio, sin perderme, de tu mano. No quiero caer en el vacío. Y sin poder evitarlo vuelves a entremeterte en mi cabeza, vuelves a volar conmigo, se me quita la asfixia, me desnudas, juegas. Juego a agarrarte de la mano y subo mientras sueño a que no he perdido la última cordura que me queda.

Siempre se pierde más de lo necesario, pero solo es perder velocidad para que no sobre nada cuando vuele hasta que acabe extenuada, se apodere de mi el descontrol, de que me pesen los parpados, de mis ojeras, de estar más delgada que nunca, que camino descalza aunque haga frío que me penetra como la tristeza profunda, corriendo incansable y gritando tu nombre, asustada por gritarlo, asustada por ese sentimiento.